|
El Gran Basamento
piramidal de Cholula, que hoy se encuentra cubierto, es el resultado de
un sistema constructivo que se basa en la sobreposición de estructuras.
Los habitantes de la ciudad aprovechaban las viejas edificaciones para
construir nuevas; este sistema permite al arqueólogo observar las
distintas etapas de construcción y relacionarlas con una secuencia
cronológica. Mediante diversas exploraciones realizadas en sitios
arqueológicos, sabemos que fue un método común empleado
en Mesoamérica. Cuando las estructuras son de grandes dimensiones,
la probabilidad del uso de etapas constructivas es constante.
El Gran Basamento tiene una superficie de 160 000 metros y es considerada
la mas grande en vólumen de toda Mesoamérica. Dentro de
esta masa se localizan una serie de subestructuras en donde el orden en
la construcción a veces no es muy claro ya que se utilizaron adosamientos
que aumentaban, prolongaban o transformaban los edificios; en ocasiones
sólo se modificaba una esquina incorporando una nueva plataforma
o se incrementaba el número de cuerpos sobre una estructura. La
edificación más antigua se construyó encima o a un
lado de una laguna llamada "ollita".
Mediante una serie de túneles, que son una técnica arqueológica
de exploración horizontal, podemos visitar los distintos edificios
que se encuentran dentro de la gran piramide; visitar esta serie de túneles
que fueron toda una proeza de excavación, equivale a introducirnos
al interior del gran edificio y conocer sus diferentes etapas:
I. La primera estructura es de planta casi cuadrada -Marquina la compara
con Cuicuilco- con sus lados oriente-poniente de 113 metros y norte-sur
de 107 metros. La orientación general es de 17° noroeste, similar
a la de la Pirámide del Sol, en Teotihuacan; sus cuerpos son inclinados
con amplios descansos, la altura de la escalinata es de 43 metros y en
la plataforma superior se encuentra un teocalli de poca altura con muros
gruesos. El núcleo está hecho de adobes de barro, mientras
que para las escaleras se utilizó piedra y barro. El lado norte
y oriente se modificaron agregando plataformas y grandes tableros al estilo
teotihuacano. En estos se localiza La Pintura de los Chapulines, una secuencia
repetitiva de cabezas descarnadas; los colores utilizados, y que predominan
a lo largo del desarrollo de la pintura mural en Cholula son negro, amarillo,
azul y rojo. Alfonso Caso los ha interpretado como chapulines al compararlos
con elementos de los códices de la región oaxaqueña.
Marquina, por su parte, relaciona los motivos, los colores y las formas
con los del Templo de Quetzalcoatl en Teotihuacan.
Se piensa que su arquitectura corresponde a la etapa I de Teotihuacan
casi con la transición del Formativo; los tableros son análogos
con los del Templo de Quetzalcoatl, las proporciones del talud-tablero
son las mismas que en Teotihuacan con la diferencia de una pequeña
moldura plana.
II. La segunda estructura mantiene su lado norte, sur y oriente bien conservados;
esta etapa constructiva se cubrió mediante una serie de plataformas;
la primera tiene base cuadrada aproximada de 190 metros de largo y una
altura de 34 metros; se compone de nueve cuerpos y la escalinata se extiende
por toda la cara omitiendo el uso del talud-tablero. Los canales de desagüe
atraviesan las escalinatas desde la base hasta la parte superior, haciendo
las veces de alfardas, estos dos elementos de influencia teotihuacana
(talud-tablero / alfardas) se omiten en esta etapa realizando una edificación
con innovaciones locales. Existen restos de una estructura oblicua a los
cuerpos bajos de esta pirámide; se observa también el uso
de adobes como núcleo y al menos las escalinatas y desagües
tenían un grueso aplanado. El edificio termina en una plataforma
de 100 metros por lado, la cual queda ya muy cerca del piso de la iglesia
de Nuestra Señora de los Remedios; su dimensión y aplanado
ha hecho suponer una similitud con la Piramide de la Luna en Teotihuacan.
No se encontró pintura o decoración en esta pirámide.
III. La tercera etapa de construcción consiste en plataformas que
sostienen construcciones y basamentos. Se observa una plataforma de 52
metros de norte a sur, limitada con alfardas anchas y sostenida por taludes;
la diferencia con Teotihuacan radica en el talud, que es mayor que la
moldura que sostiene el tablero. Aquí se encuentran los llamados
Nichos Negros (estructura 4A) que mantienen una relación con El
Tajín. Se pintaron rectángulos negros delimitados con un
perímetro blanco, éstos cubren al menos dos niveles de la
estructura; su estado de deterioro es lamentable. Cerca se encuentra un
talud con muros decorados con pintura pero tan destruida que no se identifica
ninguna forma.
IV. La siguiente etapa cubre totalmente las estructuras anteriores; esta
fase es la que observamos hoy como una gran cerro. Para su construcción
se necesitó una gran cantidad de adobes; se trata de una plataforma
de aproximadamente 400 metros de lado con caras en talud probablemente
escalonadas. Se realizaron basamentos menores en los lados y se encontró
otra estructura, al parecer circular, que no se ha podido relacionar con
los edificios anteriores, quizá pertenece a un periodo de transición.
V. En la plataforma correspondiente a la altura del primer basamento,
se hallaron una serie de cuartos agrupado alrededor del patio y se encontró,
del lado de la carratera sobre una plataforma, un pequeño teocalli
que resultó ser una tumba. El Patio de los Altares es el resultado
de diversos adosamiento de por lo menos seis etapa, donde se edificaron
nuevas construcciones. Lo que hoy vemos es la última etapa, en
donde el patio llegó a levantarse varios metros sobre la plataforma
inicial.
Sobre los tableros
de las construcciones se observa una decoración de pintura mural
con franjas de color negro, rojo y azul ,donde cruzan estrellas de cinco
o cuatro picos; este motivo permaneció al menos por cuatro etapas.
En este mismo conjunto, pero de un periodo más antiguo, se ubica
el Mural de los Bebedores, una representación naturalista de una
ceremonia donde en grandes vasijas se ingiere el octli; se presentan varios
personajes brindando entre sí, sentados en parejas; un sirviente
al lado vacia el octli dentro de las tinajas. La escena parece ser la
representación mas antigua de esta actividad y se ha fechado en
el 200 después de Cristo. Según Carmen Solanes la estructura
que lo cubrió se construyó 150 después.
|

exploraciones

los distintos
nombres

la planificación

el gran basamento
piramidal

las áreas
habitacionales

historia
la pintura mural
la cerámica

información del sitio
|